La rehabilitación cardíaca es un programa médicamente supervisado diseñado para mejorar la salud cardiovascular de las personas que han sufrido un infarto de miocardio, cirugía cardíaca, angioplastia coronaria o alguna otra enfermedad cardiovascular. Estos programas pueden también ser útiles para aquellos con riesgos cardíacos establecidos, como hipertensión, colesterol alto, obesidad, diabetes, entre otros.
Es importante señalar que la rehabilitación cardíaca debe ser considerada como una fase del tratamiento de la enfermedad cardíaca y no un sustituto del tratamiento médico convencional. Es esencial trabajar en colaboración con un equipo médico para garantizar que el programa sea seguro y efectivo para el paciente en particular.
Como és y como funciona el corazón
Enfermedades cardíacas
Factores de riesgo (Debemos controlarlos antes y después de los episodios de enfermedad)
Los factores de riesgo cardiovascular son características o condiciones que aumentan la probabilidad de desarrollar enfermedades cardíacas o condiciones relacionadas.
El ejercicio es uno de los pilares fundamentales de la rehabilitación cardíaca. A continuación, se presentan algunos de los beneficios de realizar ejercicio dentro de un programa de rehabilitación cardíaca:
La alimentación desempeña un papel crucial en la rehabilitación cardíaca después de un infarto de miocardio. Una dieta adecuada, reduce el riesgo de futuros eventos cardiovasculares y contribuye a la recuperación general.
Entender los efectos psicológicos de una enfermedad cardíaca aguda es crucial, ya que no solo afecta el cuerpo, sino también la mente y las emociones. Vamos a hablar de esto con empatía y de manera sencilla.
La apnea del sueño no solo causa cansancio o somnolencia diurna: también aumenta el esfuerzo del corazón durante la noche. El insomnio mantiene el cuerpo en “modo alerta” y el sueño no llega o no es reparador.
Nuestro programa “on line” tiene las siguientes características:
1.- Los cardiólogos que siguen al paciente le prescriben rehabilitación cardíaca “on line” en casos en que no se tiene accesibilidad a centro de rehabilitación especializado o bien en casos en que los pacientes no pueden o no desean desplazarse a los centros de rehabilitación o bien simplemente como complemento al proceso de rehabilitación presencial.
Previo a la prescripción le practican las pruebas complementarias que son indicadas en cada paciente.
Nuestro programa profundiza en los siguientes aspectos:
Ejercicio físico: Diseñado para fortalecer el corazón y mejorar la salud cardiovascular. La naturaleza y la intensidad de los ejercicios se adaptan al estado del paciente y se concretan por semanas de rehabilitación.
Educación sobre factores de riesgo: Para ayudar a comprender y manejar factores de riesgo como hipertensión, colesterol alto, diabetes, obesidad, y tabaquismo.
Consejería nutricional: Para aprender a comer de manera saludable y balanceada, favoreciendo una dieta baja en grasas saturadas, sodio y azúcares añadidos, mientras se enfatiza el consumo de frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras. También colaborando en el tratamiento de la obesidad si es el caso.
Manejo del estrés: A través de técnicas de relajación, terapia cognitivo-conductual, meditación, entre otros.
Apoyo psicológico: Dado que las enfermedades cardíacas pueden tener un componente emocional y generar ansiedad o depresión.
- Mejora del sueño: Se considera cada vez más importante la intervención en la mejora del sueño como parte del tratamiento de rehabilitación cardíaca.
Según la evidencia científica disponible el porcentaje de “influencia” entre los factores que influyen en la rehabilitación cardíaca es el que te mostramos en el gráfico adjunto.
TODOS deben ser tenidos en cuenta ya que nos jugamos nuestra calidad de vida, nos jugamos nuestro bienestar, nos jugamos viviar más menos tiempo ¡
Objetivos
Mejora de la salud cardiovascular: Fortalecer el corazón y mejorar la circulación para prevenir futuros problemas cardíacos.
Recuperación física: Ayudar a los pacientes a recuperar su fuerza y resistencia después de un evento cardíaco como un infarto de miocardio, cirugía de corazón o procedimiento de intervención coronaria.
Control de síntomas: Reducir síntomas de enfermedades cardíacas como la angina de pecho y la dificultad para respirar.
Educación: Proveer información sobre la enfermedad cardíaca, tratamientos, manejo de riesgos y estrategias para un estilo de vida saludable.
Modificación de factores de riesgo: Ayudar a los pacientes a cambiar su estilo de vida para controlar factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión, el colesterol alto, la obesidad, la diabetes y el tabaquismo.
Apoyo emocional y psicológico: Ofrecer apoyo para manejar el estrés y los cambios emocionales que pueden surgir después de un evento cardíaco.
Mejora de la calidad de vida: Fomentar actividades y hábitos que contribuyan a un bienestar general y una vida más activa y satisfactoria.
Prevención secundaria: Implementar estrategias para evitar la progresión de la enfermedad cardíaca y prevenir la recurrencia de eventos cardíacos.
Asesoramiento nutricional: Proporcionar guías para una alimentación saludable que apoye la salud cardiovascular.
Reintegración social y laboral: Asistir a los pacientes para que retomen sus actividades sociales y profesionales de manera segura y confiada.
Adherencia al tratamiento médico: Asegurar que los pacientes entiendan y sigan las pautas de medicación y las recomendaciones médicas.